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Dionisio Varela realiza una observación muy particular sobre el movimiento que se viene dando en el sector teatral de la ciudad de Cali. Es su visión, es su punto de vista y de alguna manera es una suerte de llamado de atención para seguir creyendo en que si el sector auna esfuerzos, es posible crecer como tal.
el afán que se vuelve gresca no asusta
es de humanos andar entre las zarzas
volver el cuido un modo del celo
no mostramos el corazón al instante
y jugamos con los ojos
tratando que la mirada no muestre aquello que meditamos
eso es lo histriónico
no inventamos novedad alguna
para los actores no hay directores y dramaturgos
en las tablas el trabajo pone a prueba el aspaviento
las horas en las tablas exigen el rigor austero y adusto
que la gracia del genio no asoma de modo gratuito
algunos pocos negados a la disciplina
febriles por el anuncio
querrán que el sol les ilumine sin jornadas de estudio y ensayo
no hay tal
el arte no aflora silvestre
no asoma sin ver errores y erratas
sin ver profesionales del oficio
pocos actores persisten em medio de la penuria y la pobreza
pocas actrices inmolan sus horas más hermosas
pocos consideran que el arte sea tan exigente
si la belleza asomara a raudales
entonces para qué la memoria y la escuela
cali no asoma desde el río en flor de alegría
el arte impone la disciplina del oficio
los directores y los dramaturgos no son
sin el trabajo diario y paciente de los actores
entonces resulta necio que por presupuestos o vanidades
se eche a perder esa empresa generosa de valleandando
ese voto de confianza entre los grupos
las distancias en los criterios son signo de salud
pero arruinar este empeño conjunto y colectivo
es torpeza
es terquedad
no se trata de defender el fuero de pocos
sino de potenciar la capacidad de tantos
y esa fuerza se mostró con la disciplina de encontrémonos
con esa disposición de ánimo de los actores que participaron
de los directores y los dramaturgos que los acompañaron
la ciudad es muda sin las salas abiertas
lo que se juega es el arte
ese modo del alma
esa presencia que zarandea la rutina
asumir riesgos contra la rutina
muestra el valor de la acción colmada de coraje
ese modo de poner en cuestión la tradición
y en la ciudad estamos arrtojados a este evento contemporáneo
cuando el cauca parecía ser un templo de caballeros castellanos
donde se cumplía con el ritual tradicional de humillar nativos y negros
la épica mostró otro modo de leer la crónica
y la presencia de bertold brecht fecundó el tablado
y los actores se improvisaron como directores y dramaturgos
desde el arte de la comedia
desde ese riesgo de la osadía
desde ese otro modo de leer los relatos
de tomar distancia frente a las rutinas y el tedio
entonces el arte del drama
nos muestra la potencia de la comedia y la tragedia
la dificultad de la sátira y el sainete
entonces cada cual puede optar por aquello que le plazca
la libertad no tiene límite
pero también existe la voluntad de abandonar el rumbo del arte
este rumbo arduo
donde el arte no es espontáneo sino elaboración
que cada cual haga cuanto le plazca
pero que los pocos que queden
honren la hermosura
este riesgo de ser hombbres
luces en la sombra
voces en el silencio
para que no muera la fe en la esperanza
en el acto y en el actor
dionisio.
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