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Jorge Holovatuck y un grupo de actores egresados y en proceso de formación de la Univalle y Bellas Artes tuvieron la oportunidad de compartir experiencias y expectativas en un taller de “Teatro de la Espontaneidad” que se ofreció en el Teatro “La Máscara”, con fines Benéficos. El equipo de teatroencali.com lo contactó para entrevistarlo en “La Casa Café”, aquí está el resultado de este encuentro.
Jorge Holovatuck es un actor y director argentino que ha venido construyendo su camino en el teatro y su relación con el campo pedagógico. Ha visitado a Cali en varias ocasiones para ofrecer su visión sobre un acercamiento lúdico al teatro tanto para actores como para no actores. Su más reciente estadía se dio en febrero del 2007, durante su paso por la ciudad.

Realizada Por: Luís Ariel Martínez Silva
Febrero 8 de 2006 - “La Casa Café”
Ariel: ¿Que le gustaría tomar Jorge?
Jorge: Un tinto cargado esta bien y un vaso de agua.
A: ¿Por qué está hoy en Cali Jorge Holovatuck?
J: En parte por que estoy invitado por Incolballet que es mi anfitriona, mi auspiciante, y después por una cantidad de hechos, como una cadena de acciones que se fue dando. Aparecí aquí por que fui a trabajar a un congreso de educación artística en Mendoza, que es una provincia argentina donde se hace mucho vino, ahí me encontré con unos amigos de la universidad del centro de la provincia de Buenos Aires, me recomendaron que vaya a un festival en Trujillo, Perú. Entonces yo estaba dirigiendo una obra, fui a ese festival con una obra y con cinco talleres, talleres de clown, talleres de trabajo corporal, talleres de expresión dramática, de lógica del cuerpo y a este festival también fueron alumnos de la Universidad del Valle que fueron con un montaje; ellos tomaron mis talleres, les gustó, me recomendaron ante la necesidad de un profesor que necesitaban para un diplomado de teatro escolar. Entonces estuve dando un taller en Bogotá para la gente que hizo la administración de mi venida y después terminé haciendo el diplomado de teatro escolar. Ahí conocí a un montón de gente maravillosa egresados de varios lugares que querían perfeccionarse en niños, en lúdica, en multidisciplinas y algunos procesos específicos del teatro ligado a la educación. Ahí aparecí invitado por otra fundación, que es la Fundación Taller de Anik y bueno, empecé a conocer más gente a hacerme amigo de esta gente. El diplomado de teatro escolar lo tomó Gloria Castro, la tuve como alumna, y le intereso mucho esta posibilidad de a partir de la lúdica llegar a otros resultados, y son cosas que Gloria viene pregonando en Incolballet y que por ahí la enseñanza de la danza a veces se transmite dogmáticamente desde la forma y ella tiene una idea de llegar por otro lado, más lúdico, más placentero, llegar a este resultado armonioso y de belleza que tiene la danza. Entonces, bueno, esta es la tercera vez que vengo invitado por incolballet y con Gloria hemos trabajado mucho haciendo talleres para docentes de teatro, de danza y de básica primaria y a su vez estos talleres funcionaron muy bien y los llevamos también al Chocó (Quibdó) y a Pasto. El verano pasado hicimos una cantidad de talleres en Incolballet, trabajé mucho con los docentes, en realidad en esas tres venidas tuve la suerte de trabajar con todos los docentes, poder dar una charla para el cuerpo de baile y ahora poder trabajar con niños. Esta vez vine a trabajar en el montaje de una obra de teatro infantil, empecé con la idea de elegir de un grupo de 62 niños para hacer una obra, y bueno, tuvimos mucha dificultad para elegir y nos quedamos con los 62 niños y estamos haciendo nueve montajes.
A: ¿Nueve?
J: Nueve, si. Lo cual, digamos, por el tiempito que estoy acá, el tiempo que yo pedí como mínimo para hacer un montaje, estamos trabajando mucho para que salga lo mejor posible, pero estamos con nueve grupos de mas o menos siete u ocho chicos trabajando en un espectáculo donde los chicos actúan, bailan y cantan.
A: Cuéntenos, ¿Quién es Jorge Holovatuck y cómo ha sido su relación con el teatro?
J: En principio yo creo que lo que sucede cuando uno quiere ser actor es que no le ve la parte de la profesionalización, la parte de sobrevivir en el mercado laboral a parte de actor, yo siempre tuve inclinaciones con el arte de actuar, desde muy pequeño tenía facilidad para hacer imitaciones, entonces lo que me pasaba es que imitaba a familiares y amigos que venían a mi casa, me disfrazaba, los imitaba, los cargaba[1]; eso siempre me gustó, me resultaba divertido hacerlo y aparte también la gente se divertía conmigo por que me ponía peluca, ropas y aunque era muy pequeño tenía como esas ganas de jugar a actuar. Y bueno, cuando terminé de estudiar al tiempo hice el servicio militar y después me puse a estudiar sistemáticamente en la Escuela Nacional de Arte Dramático, el que era el conservatorio y bueno, es un proyecto de vida ya, es ni forma de conocer y relacionarme con el mundo y lo que hago es tratar de moverme dentro de todas las gamas que componen al teatro: actuar, dirigir, investigar y tratar de compartir lo que se, tratar que se siga multiplicando el arte del teatro. Si te diría quien soy: Soy un teatrero apasionado y tranquilo, haciendo mí camino o mí forma de conocer y conocerme.
A: ¿Usted tiene algún grupo o escuela en Buenos Aires?
J: Tengo dos grupos, profesionales.
A: ¿Con alguno de ellos ha venido a Colombia?
J: No, todavía no.
A: Pero mi imagino que…
J: Si, si cuadra la posibilidad de venir… Tengo un partener con el que hacemos Clown, nos llamamos “Los Hermanos Hengel” por que están “Los Hermanos Marx” y como Carlos Marx escribía con Federico Hengel, pues nosotros nos pusimos “Los Hermanos Hengel”
(Risas)
J: Trabajamos eventualmente en alguna fiesta o en algún espectáculo, hacemos pequeños montajes y tenemos como una rutina de trabajo; y después tengo un grupo de cuatro personas con las que estamos montando un espectáculo infantil, con ellos ya tenemos unas fechas de estreno y unas giras programadas en Argentina.
A: ¿Por qué Jorge decide especializarse en el juego teatral, en la improvisación?
J: En realidad no se si me especializo en eso, para mí el teatro es muy generoso y es un objeto de conocimiento muy grande, muy movedizo, a veces se presenta en forma caprichosa para poder entenderlo, poder atraparlo. A mí me parece que el problema del teatro tiene que ver con la solemnidad que hace que uno piense: “El teatro es así” o “esto se hace así”, A mí me parece que el teatro es un juego reglado, es un juego muy complejo y a mí particularmente me gusta abordarlo desde el juego, en realidad desde la improvisación. A mi me parece un camino posible pero no se si soy especialista, me gusta hacerlo por ahí, me resulta muy fácil, muy divertido, pero a veces otro tipo de materiales requieren otros caminos, entonces hay que resolver cosas poniendo más la cabeza o poniendo más el corazón, poniendo más el cuerpo; no todas las formas de teatro se abordan de las misma manera.
A: Desde un punto de vista mucho más pedagógico, ¿Cuáles cree usted que serían los aportes de esta forma de hacer teatro?
J: El aporte pedagógico tiene que ver fundamentalmente con el nivel de complejidad. Digamos a mí me parece que una persona que no está alfabetizada lúdicamente le va a costar hacer varias formas de teatro. Yo por ejemplo lo que veo acá en Cali, en el teatro de Cali, es que hay una idea de entender el teatro desde la plástica, desde lo visual y desde lo textual. Entonces me cuesta mucho ver un espectáculo donde me emocione, todavía no he encontrado la emoción. Veo por ahí lindos montajes, plásticamente, pero que no están emocionados, y después por ejemplo veo espectáculos que ponen demasiado acento en el texto y el texto es importante en el teatro, pero no lo es todo. Digamos: vos te estás tomando un jugo, está el jugo, está el vaso, está la pajita[2]. Esto es un todo que te permite tomarte el jugo, pero si no existiera el vaso, no te podrías tomar el jugo, entonces a mi me parece que le dan como demasiada importancia al texto, y el texto es importante, pero fundamentalmente improvisarlo en la lógica de la situación y jugar dentro de los límites, el texto tiene un límite; pero yo no soy partidario de usar las lógicas del texto, por que el teatro se vuelve discursivo. He visto varios espectáculos y la verdad es que admiro al público fundamentalmente porque se ríe y se entretiene con cosas que son para mí carentes de fuerza o de ritmo que podrían abordarse desde otro lugar. Por ejemplo en el trabajo que hicimos por estos días de “Teatro de la Espontaneidad” no había texto y la gente se dejaba llevar y se divertía y lo gozaba por las ocurrencias, por que era un hecho vivo. Entonces a mi me parece que el hecho de la actitud lúdica y de la improvisación, siempre tienen que estar puestas al servicio de la puesta en escena y del texto, porque si no también podremos pensar que cualquier partido de fútbol que se juega con la misma cantidad de jugadores y la misma cantidad de tiempo de un lado y del otro, terminaría empatado. Los espectáculos no tienen que ser un empate, tenemos que ganar por goleada y eso tiene que ver con ser libres o tener una actitud lúdica o conductas teatrales dentro de las limitaciones que uno tiene.
A: ¿Independientemente del tipo de teatro o de texto que se aborde?
J: No. Hay textos que tienen formas, digamos por ejemplo textos de la comedia del arte, textos de Moliere, que tienen cierto trabajo simétrico y es un trabajo de puesta en escena, digamos hay réplicas y una serie de estructuraciones que tenes que respetar. Pero dentro de eso tenes una capacidad de juego.
A: Esta es su quinta o sexta visita a Cali. ¿Cuál es la lectura que usted hace del medio teatral caleño hoy con respecto a los referentes que antecedieron sus visitas?
J: Lo que noto es una generación de actores y actrices nueva, que trabaja de manera más conjunta y está abierta a ello, es decir, ya no les interesa las viejas peleas y diferencias que sostienen sus antecesores, las conocen pero no las usan como material de trabajo. Es una generación que busca nuevos caminos.
A: ¿Le gustaría montar un espectáculo con actores profesionales en Cali?
J: Si claro, pero escogería solo gente de la nueva generación. Gente fresca y con ganas de explorar.
A: ¿Le gustó el tinto?
J: Si, estuvo bueno.
A: ¿Por qué razón volvería a “La Casa Café”?
J: Y, ¿qué se yo?, por la música, por los amigos, es un buen sitio para charlar con los amigos.
A: Gracias Jorge por compartir este rato y ofrecernos tu visión frente al teatro.
J: De nada chicos.
[1] “Cargar” es una expresión que se usa en argentina para referirse al hecho de hacerle bromas a alguien.
[2] Pajita: Pitillo
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