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Conozca el perfil esta jóven caleña que en este momento se encuentra en Estados Unidos estudiando cine y artes integradas, una joven apasionada e inquieta que pronto empezará a hacer parte de la serie de corresponsales de nuestro portal en el mundo.

Katherin Castro es una caleña que se inició en el cuento del arte y la cultura cuando estaba en la escuela; gracias a Liliam Rosero de Raíces Negras, empezó cantando currulaos, cumbias y arrullos del pacifico, fue en el IPC donde empezó su exploración en el mundo del teatro, luego participó en varios grupos de teatro como La Caneca, Grupo los 7, Smog Teatro, Domus Teatro entre otros, esta experiencia dio luz y camino para seguir creando.
Ingresó posteriormente a Univalle y aunque no culminó la carrera de Arte Dramático también recogió mucho para abonar su deseo de hacer teatro. Más adelante entra al TEC siendo ahí donde tuvo el contacto más puro y directo de lo que, para ella, implica hacer teatro.
Katherin castro es una mujer que ama lo que hace y que siempre está abierta para continuar explorando y aprendiendo, consciente de que todo es una cadena evolutiva y de todo se aprende, en sus propias palabras: “el teatro entra en mi vida con la misma fuerza como el rio desemboca en el mar”, le ha dado infinitas posibilidades y de querer ser en él, lo que se desee. Nació un 18 de abril de 1986 en Cali Colombia, lo cual infiltró en su vida la salsa, el sabor de la costa del pacifico, la rica cultura que vivimos en el valle y la frescura de las flores que crecen en Cali. Le encanta la fotografía, el audiovisual y el cine.

TEATRO EN CALI (TC): ¿Cuál fue el episodio, anécdota o situación que te motivó a hacer teatro?
KATHERINE CASTRO (KC): Lo que me motivo a hacer teatro fue un episodio que sucedió en mi vida de pequeña durante la escuela primaria me di cuenta que me gustaba imaginar situaciones, lugares, épocas, personajes aún sin saber a ciencia cierta lo que esto implicaba me encantaba imitar sonidos, personas… También escribir poesía… curiosamente en mi casa había un libro de teatro colombiano, leí un capítulo de la maestra de Enrique Buenaventura, sabía que algo en mí me conectaba a vivir lo que en mi imaginación estaba y que disfrutaría mucho al plasmarlo en la realidad, convidaba a mis compañeros a montar pequeñas obras que yo escribía y con ayuda del profesor de español en sus clases las montábamos y las presentábamos en espacios de eventos culturales. Tiempo después participé en un concurso de música colombiana en el cual obtuve el premio Camilo Torres promovido por Liliam rosero de "Raíces Negras" gracias a ella tuve la oportunidad de tomar talleres (de técnica vocal) en la extensión del IPC (Instituto Popular de Cultura de Cali) en san Fernando( barrio de Cali). Fue entonces que vi un afiche donde llamaban a nuevos estudiantes para la escuela de teatro, decidí ir a las audiciones de teatro en el IPC del Porvenir (otro barrio de Cali).
TC: ¿En qué momento de tu vida decidiste que el teatro iba a ser parte fundamental de tu proyecto de vida?
KC: Fue cuando entré al teatrino que sentí una sensación indescriptible, una sensación que aún me sigue motivando… ver el tablado, las luces, el telón las patas a un lado del escenario, la silletería , unos cabezones que habían dejado estudiantes de teatro antes de salir a vacaciones. Dije dentro de mí, sin vacilaciones amor a primera vista. Esto es lo que quiero hacer, si es posible, el resto de mi vida.

TC: ¿Qué implicaciones ha tenido para vos hacer teatro en Cali?
KC: Las implicaciones han sido muchas, algunas buenas otras no tanto. Digo buenas porque siendo un medio tan olvidado por el común de la gente, los entes estatales, por los medios masivos de comunicación, lo cual afecta directamente en el sentido de promover la publicidad de las obras, los grupos, las salas concertadas. Esto hace que con más ganas te vuelvas recursivo y creativo, porque como no es tan fácil, esto debe motivar aún más, y dar ánimo para seguir creando. Ciertamente hacer teatro en Cali en lo particular implica saber que no es un oficio tan bien remunerado, algunas veces no tan valorado como se espera, en una ciudad que pierde la memoria después de un viernes de rumba, pero al mismo tiempo tienes la posibilidad de convivir en una ciudad de ambiente tropical, donde el arte es mucho más asequible, donde siempre nacen grupos de actores con ganas de seguir montando obras, y a pesar de que sean los mismos dentro de la escena artística y cultural quienes vayan a verlas, sin contar algunos estudiantes universitarios, nos sigue quedando la inquietud de que el placer por hacer teatro en Cali supera momentáneamente las adversidades. Pienso que falta más apoyo y que todos nos demos cuenta de la riqueza que tenemos.
TC: ¿Desde tu punto de vista, creés que se pueda hablar hoy de movimiento teatral caleño?
KC: Pienso que es muy comprometedor decir que hay un movimiento teatral caleño por ahora. En los años 60's cuando aún eran las cosas más difíciles nació un movimiento claramente teatral de gran impacto …aunque la célebre frase que nos dice: no todo tiempo pasado fue mejor, sólo echa a la sombra el arduo trabajo que se gestó de la mano de grandes maestros como Enrique Buenaventura por ejemplo… falta más integridad en todo sentido, es verdad que hay muchos con ganas de hacer teatro, nuevos grupos, nuevas caras, propuestas, pero para consolidar un nuevo movimiento en Cali se necesita dar más, una entrega total y desmedida que vuelque todos los ojos y quite la venda… que produzca una reacción impactante en toda la comunidad caleña, colombiana, de Suramérica y del mundo entero.
TC: ¿Qué creés que hace falta para que el teatro en Cali se desarrolle?
KC: El teatro en Cali necesita más gente con ganas de ver teatro, incentivada por el apoyo que puedan brindar entre: la secretaría de gobierno, la secretaría de cultura y turismo, los medios como la prensa, la radio y la televisión, al igual que la publicidad en todas sus formas… también que se puedan patrocinar grupos con entidades financieras, empresas privadas y demás... y en cuanto al desarrollo artístico pienso que la interacción con grupos de otros países y ciudades en talleres y montajes, aportarían en gran medida; al igual que la gestión para traer directores y actores con diferentes estilos y disciplinas.

TC: ¿Cuál considerás tu mayor logro a nivel teatral hasta el momento?
KC: Mi mayor logro teatral hasta el momento no ha llegado, es por eso que voy a seguir haciendo teatro, tengo una infinita gratitud por haber tenido la oportunidad de estar en el TEC (Teatro Experimental de Cali), pero al igual tener mis raíces en el IPC, haber aprendido mucho en Domus Teatro, entrar a la Universidad del Valle aunque no me gradué, hacer teatro callejero, montar un grupo smog teatro con amigos teatreros, siento que mi mayor logro está por venir…
TC: ¿Cuál es tu proyecto actual?
KC: Tener la experiencia de hacer teatro en otro país, planeo conocer más gente envuelta en el mundo teatral, estudiar, montar nuevas obras, y continuar viajando… planeo aprender y explorar…
TC: ¿Cómo ha sido esa experiencia de estudiar teatro, cine y artes integradas?
KC: En un principio difícil pero no imposible, primero porque no es tu país ni tu idioma, no sabés qué te espera pero el vértigo por saber lo desconocido siempre está ahí, es divertido conocer otras personas que quieren hacer lo mismo que tu, entrar en la dinámica, pero sin despersonalizarte, hablar de ti, de tu país, de tu ciudad con una sonrisa en los ojos, es por ahora exigente, al 100 %, pero igual de recompensante… una de las anécdotas que viví fue ver como tienen facilidad de tener los materiales para hacer un montaje, diseñar el vestuario, y la plataforma técnica.

TC: ¿Si no fueras teatrera, qué te hubiera gustado ser?
KC: Directora de cine.
TC: ¿Qué tipo de teatro te gusta ver y qué tipo de teatro definitivamente no te gusta ver?
KC: Me gusta ver el teatro clásico montado de diferentes formas y estilos, me gusta ver actores que encarnen los personajes pero que lo disfruten sin dejar de ser ellos, me gusta el teatro sencillo y conmovedor pero que sea divertido aunque dramático, no me gustan las obras tipo light, con fines sólo lucrativos, donde siempre vemos a la "supuesta actriz" que salió en el último calendario del año y casi siempre la escenografía es un sofá de sala en el centro del escenario… yo no pago por ver ese crimen en un teatro, de repente hay en otra parte una obra más interesante que haga mover algo dentro de mi.
TC: ¿Cuál es la hora del día que preferís para crear?
KC: Al caer el día y entrada la noche, porque al despertarme vuelven a mí los capítulos de la noche anterior…
TC: ¿Cuál es tu autor preferido y cuál tu obra preferida?
KC: humm muchos, pero me encanta Samuel Beckett, Días felices… Shakespeare, en él están todas las grandes pasiones de la humanidad: el amor, la guerra, el poder… todas sus obras.
TC: ¿Cuál es tu sitio preferido en Cali y por qué?
KC: La avenida del rio, porque es ahí donde descubrís la esencia de Cali. Caminando junto al rio por Centenario El Peñón (barrios de Cali) viene esa fría brisita de los farallones, el verde, El Gato, La Tertulia para subir en su terraza a ver las estrellas de noche. Comer chontaduro con sal y miel, encontrar a los amigos, sentarse en una banca al lado a leer poesía…
TC: ¿Cómo te ves en 20 años?
KC: Me veo con un mapa, cruzando países, haciendo teatro y cine, con una cámara y muchas fotografías jeje… me veo quizá más ligera de ansiedades, menos acelerada… más aterrizada y más vivida…
TC: ¿Qué es lo que más te exaltan y lo que más te recriminan?
KC: Lo que más me exaltan es la transparencia en mi manera de ser, mi dulzura, mi frescura como buena caleña, y lo que más me recriminan mi acelere, mi despiste… y otras vaguedades.

TC: ¿Cuál es tu palabra, frase o expresión favorita?
KC: Porque todo tiene su belleza, son pocos los llamados a narrar estas cosas y muchos los que esperan a escucharlas... es por esto que: cada quien ve el color del paraíso donde su percepción le alcance a suscitar... A todo si. Y lo invisible es esencial a los ojos…
TC: ¿Cuáles serían las razones por las cuáles volverías a Cali?
KC: Volvería porque es ahí de donde vengo, volvería porque el rio vuelve al mar. Hay muchas razones indiscutibles: mis raíces, mi familia, mis verdaderos amigos, la vida vivida, el teatro en Cali, la sazón de la comida, la quinta con quinta (panadería local), la brisa que llega, Pance, san Antonio y una póker (cerveza local), el sancocho los domingos en la galería, el cine en La Tertulia, La Antigua FES, el barrio donde crecí… porque amo mi cuidad.
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